La cachapa es uno de los tesoros más queridos de la gastronomía venezolana. Su sabor dulce, proveniente del maíz tierno, contrasta de forma magistral con el toque salado del queso fundido en su interior. Es un plato rústico, sencillo y reconfortante que funciona igual de bien para un desayuno potente como para una cena llena de tradición. ¡Con esta receta, llevarás el sabor del llano directo a tu mesa!
Para la masa
230 g de Maíz dulce (tierno)
1 Huevo mediano
65 ml de Leche
20 g de Harina de maíz precocida blanca
20 g de Mantequilla
Para el armado
Queso tierno (o de mano/telita) al gusto
Mantequilla (para cocinar y untar)
En un procesador de alimentos o vaso batidor, coloca el maíz dulce, la leche y el huevo. Tritura con potencia hasta obtener una mezcla lo más lisa y homogénea posible.
Incorpora la harina de maíz precocida y la mantequilla a la mezcla anterior. Tritura nuevamente hasta integrar todo por completo. Vierte la masa en un bol, cúbrelo con film transparente y deja reposar durante 30 minutos; esto permitirá que la harina se hidrate y la masa tome cuerpo.
Calienta una sartén a fuego medio con un poco de mantequilla. Cuando esté derretida, vierte un cazo de la mezcla formando un círculo. Cocina hasta que empiecen a aparecer burbujas en la superficie y los bordes se despeguen con facilidad.
Con ayuda de una espátula, dale la vuelta a la cachapa con cuidado. Coloca láminas de queso sobre una de las mitades y dobla la cachapa sobre sí misma, como si fuera una quesadilla o media luna.
Sigue cocinando un par de minutos más hasta que ambos lados estén bien dorados y el queso en el interior se haya fundido por completo. Retira de la sartén y sirve inmediatamente, preferiblemente con un toque extra de mantequilla por encima.