El pie de cereza es el equilibrio perfecto entre lo crujiente de una masa bien trabajada y la intensidad frutal de un relleno casero. Aunque requiere paciencia y mantener el frío como regla de oro, el resultado es una explosión de color y sabor que evoca la repostería más tradicional. Es un postre versátil que brilla tanto servido tibio con una bola de helado como frío en una tarde de verano.
Para la masa
250 g (2 tazas) de Harina de trigo todo uso
4 g (1 cucharadita) de Sal
35 g (¼ taza) de Azúcar glass
115 g (½ taza) de Mantequilla fría
1 Huevo
10 g (¾ cucharada) de Agua
Para el relleno
800 g (4 tazas) de Cerezas deshuesadas
30 g (¼ taza) de Maicena
150 g (¾ taza) de Azúcar
2 tbsp de Zumo de limón
Precalienta el horno a 180°C. En un bol, mezcla la harina, la sal, el azúcar glass y la mantequilla fría. Bate a velocidad media (o usa un estribo de pastelería) hasta obtener una textura similar a la arena, sin grumos grandes de grasa.
Añade el huevo y el agua. Mezcla hasta que se incorporen y termina de homogeneizar a mano rápidamente para no transmitir calor a la mantequilla. Haz una bola, envuelve en film y refrigera por 20 minutos.
Extiende la masa con un rodillo entre dos papeles vegetales hasta alcanzar unos 2 mm de grosor. Deja reposar la masa ya estirada en la nevera durante 10 minutos para que recupere firmeza.
Corta la masa según el tamaño de tu molde (aprox. 23 cm) y ajústala con los dedos. Pincha la base con un tenedor. Si te sobra masa, resérvala en frío para la decoración superior.
Cubre la base con papel aluminio y peso (como arroz crudo). Hornea 15 minutos, retira el peso y el papel, y hornea 5 minutos más hasta que esté cocida. Deja enfriar a temperatura ambiente.
En una olla a fuego medio, combina las cerezas, la maicena, el azúcar y el limón. Cocina 10-15 minutos removiendo de vez en cuando hasta que el líquido espese y puedas ver el fondo de la olla al pasar la cuchara.
Vierte el relleno sobre la base horneada. Decora con tiras de la masa restante formando un enrejado. Hornea nuevamente a 180°C durante 35 minutos. Deja templar antes de servir para que el relleno asiente.